"Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero hay algo en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres,.."

"El Dragón posee la capacidad de asumir muchas formas, pero éstas son inescrutables."

de El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges





lunes, 24 de septiembre de 2012

Vuelo nocturno al sol

No se dónde voy,
tengo necesidad de no detenerme.
Un aspecto de lo que vendría a ser yo misma,
mas fuerte y resistente que todo cuanto ha florecido y perecido,
me impulsa a ir hacia donde voy
como una flecha
que partió hace tiempo desde el arco
y camina en el aire de la certeza.
Un enigma es el sol que me alumbra.
Serena y soltando todo cuanto puede asirse
cruzaré un día el portal del abismo insondable.
No se más.
No necesito más.

Edipo y Dédalo en el laberinto

Construirás tu propio lugar
y todos los objetos que vas a necesitar,
para eso tendrás que crear una brújula
y una bola de adivinación
que sean tan eficientes
que te despierten sospechas de cielos infectos de dioses,
que te harán la vida difícil, culposa y sin goce.
Sin embargo ansiarás el placer,
perseguirás sin cesar una ilusión de felicidad
que no puede ser alcanzada
y en su búsqueda perderás todas tu otras virtudes.
En las esquinas cruentas, cuando te falte aliento
te enviaré señales mágicas para hipnotizarte,
consecuentemente perderás todo cuanto alcances
y cuando logres encontrar la salida
desearás no haberlo hecho.
Tu tiempo ya está corriendo.
No puedes salirte del juego.
Disfrútalo!

sábado, 26 de mayo de 2012

Atrapada

Una nube sedienta en susurros,
una perla brotando de los ojos,
un murmullo lejano de mar.
Otra vuelta del mundo descalza,
y otra vez atrapada pensando...
telarañas, laberintos, misterios...
nuestro abismo, la historia, palabras...
 Tu huella y mi casi conciencia
 no se, si te digo silencios,
 no se, si te callas abrazos...
 de saber algo, sabría tu luz
y de saber nada, sabría ternuras...

sábado, 14 de abril de 2012

Extraño

Estoy viendo tu mirada desde mi mirada. 
No somos cómplices, no somos ángeles,
no somos seres extraños..
Aunque ni siquiera sepamos nuestros nombres 
estamos vivos en el mismo instante
y eso solo, nada más
nos convierte en hermanos...
parte insustituible de este TODO.

viernes, 24 de febrero de 2012

La perla olvidada

Él le dijo que necesitaba que posara un momento, era solo una pose, tomaría apuntes y la dejaría en libertad. Ella pensó que le vendría bien un descanso en medio de la tarea. A él le pareció que la muchacha necesitaba algún adorno, fue a la recámara de su esposa, volvió con unos aros y un turbante y le pidió que por favor se los ponga, ella aceptó tímida y divertida. Se colocó en la pose que él acomodó. Sintió calor cuando él la tocó para mover su brazo y adelantar su posición hacia una mejor luz, casi nunca la tocaba nadie, y menos un señor tan importante, fue como si sus dedos hubieran traspasado la ropa y le hubieran dejado ardiendo la piel...pero se contuvo, respiró hondo, cerró los ojos pensando en el río y el calor cedió. -Abra los ojos por favor!- Le pidió el señor gentilmente.
El resto de la media hora que siguió, los dos estuvieron mudos. Él pintando y ella posando.
Ella sentía su mirada y se imaginaba que él la pintaba desnuda sobre el fondo del río. Su rostro se ponía rojo. Su respiración y latidos corrían una carrera contra todas las represiones.
Él pensaba que esa muchacha tenía una piel hermosa, que seguramente nadie conocía más allá del vestido. Sus ojos eran demasiado grandes, podían contener un lago en noche estrellada, su pequeña nariz aceptaría el aroma de flores silvestres, y su carnosa boca podría decir los versos más profundos...Pero él no era de esos...Y ella no era esa clase de muchacha.
No quería pensar en ella pero no podía dejar de sentir que por todo ese instante que estaba delante suyo, la amaba.
Ella sabía que ese hombre jamás podría ser suyo, que saldría corriendo si se acercara, pero antes lo dejaría besarla levemente, una vez..
Los ruidos del pórtico los sacudieron a ambos. Él le pidió que dejara las cosas en el cuarto de su esposa antes de que subiera.
Ella corrió agitada.
La señora de la casa llegó cansada y soñolienta.
Él no volvió a mirarla el resto del día. Ella siguió fregando pisos. La mujer se levantó de la siesta, se dio un gran baño y se  cambió para el té.
Buscó los aros de perla en su alhajero.
Los buscó en todas partes. Hasta que los encontró. En las orejas pequeñas y temblorosas.
La muchacha corre por la calle, llora y de sus orejas corre un hilo perverso de sangre. Nunca va a parar de correr.

jueves, 19 de enero de 2012

Metereoloamorlógico

Yo sabía....
había un cielo de hieroglifos en tus párpados,
llovía poco,
pero el sol salía a diario en tu risa,
los vientos de tu pelo no tenían fin,
y la brisa de tu boca
acariciaba sin remedio
el amplio vuelo de las golondrinas
que inventaban la primavera.
Anochecía cada vez que te invadía
ese negro recuerdo de tu celda.
Amanecías de albas rosadas,  
exhultantes, magníficas,
cada vea que te soñaba abrazado,
y tus tormentas eléctricas
eran mi risa y mi descuido.
Tu ocaso fue una suerte de misterio,
un columpio sin freno,
una explicación sin pregunta,
un camello en el medio del mar,
una abeja en un jardín pintado...
En los días serenos y sin nubes,
te recuerdo...

martes, 17 de enero de 2012

Qué quieres saber?

Tú, qué sabes de mí?
Qué pretendes saber?
Podría contestarte sin querer
cosas que ni sé..
Cosas que cambiarán después
o inmediatamente dichas..
Porque ya se sabe
que la gravedad de las palabras
opera milagrosos cambios...
Podría contestarte sin pensar,
sin tener claro
si lo que digo es lo que es,
o lo que debiera
o lo que quisiera...
Podría enterarme mientras digo
y tu escuchas tus pensamientos.
Podría contestarte en la omisión,
en el silencio alborotado,
en los espacios entre
lo que te digo
y lo que no...

sábado, 7 de enero de 2012

Justo iba muriendo

Habranse visto poemas
creciéndose a los dolores,
casi tantos como a los amores,
las desidias, los ovidos
y los intentos de ser
alternativamente imaginados.

Pero pocas veces se escribe
a lo que no ha de ser
y aun puede estar siendo.
Al infinito insondable,
al parapléjico no, seguido de si.
A la suerte esquiva y mansa ,
a los albores del abandono,
al terco y aleatorio destino,
al sino demandante y aberrante,
a las renuncias silenciosas,
a las rimbombantes mentiras
que terminan siendo realidad,
a los silencios altaneros,
a las confesiones innecesarias,
a las distancias insobornables
que diluyen el espanto del microscopio,
a las injusticias sin defensa,
a la victimización reinvindicatoria,
a los hongos en los pies,
la pelusa en el ombligo,
a ennadecer de repente
y sorprenderse de ser uno mismo!
A todos esos instantes
que olvidamos prontamente,
porque nos aterran demasiado!