"Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero hay algo en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres,.."

"El Dragón posee la capacidad de asumir muchas formas, pero éstas son inescrutables."

de El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges






martes, 30 de junio de 2015

Extrañeza


Esa extraña sensación de hamacarse en el viento,  
amarrada a nada, fuertemente asida, a nada...
Innecesaria insistencia del deseo.
Inigualable desprendimiento de toda importancia y apego.
Y no saber qué sigue, porque además no importa.
Certeza.
Ser aire en el aire.
Nada en la misma nada.
Ritmo en el ritmo.
Correr con la sangre, dentro,
y fuera, verterse en los torrentes.
Libre,
también de mí.


miércoles, 29 de abril de 2015

Equinoccio de otoño

Dónde queda el alma
cuando no hay consuelo.
Tal vez la tristeza se enseñorea de todo
se mete en los intersticios, en las razones,
en los caminos, en las hojas muertas.
Tal vez no desea el regreso.
Porque la tristeza es un instante
de intensa, íntima y rotunda
humanidad.

domingo, 29 de marzo de 2015

No te irás sin mí

No te irás sin mí, murmuraba el viento.
Yo sentía mi cuerpo tan pegado a la tierra como si ella y yo fuéramos imanes. Estaba segura de que si lograba levantarme del vértigo la tierra se levantaría en mi espalda y sería como una enorme Atlas con el mundo pegado entre mis omóplatos.
Una parte de mi, la que sabe sin palabras, me susurraba que ya se me iba a pasar. Cierra los ojos y piensa en algo lejano y sereno, como fluir dentro de una barca que flota en un río manso bajo unos árboles de flores perfumadas y azules.
Pero el sol era una hoguera, la sed me resquebrajaba la garganta, empezaba a ver luces redondas, concéntricas de colores iridizados y esas sombras que se asomaban al abismo de mi ceguera. Seres de otras realidades. Escapados. Entidades de los límites. Exploradores de la tierra de sombras.
Y la sed crecía, pensaba en una catarata que exploré cuando recorrí la isla por primera vez. En ese entonces encontraba frutas. Ricas, jugosas. No soportaba ese recuerdo dulce taladrando mi sed.
No te irás sin mi, me decía el viento. Pero yo estaba lista. Ya no tenía un segundo de tolerancia. Ya no podía sentir más calor, ni más dolor. Nada podía hacer, sino entregarme a mi destino por primera y última vez. Estaba lista. Les sonreí a los seres del abismo. Y traté de extenderles mi mano para que me llevaran.
Entonces el viento gritó en mi vientre. No te irás sin mí!
En la noche sin estrellas ni luna desperté. Las primeras gotas de la primera lluvia del mundo estaban llenando mis grietas. El viento bramaba en mi sangre. Un rayo iluminó la montaña lejana. Y las aves dibujaron círculos. El aire olía a espuma, a caracoles, a ninguna prisa, a ningún quebranto.
Ya no volví a irme sin el viento.

domingo, 8 de febrero de 2015

Manos

Yo llegaré en el aire fresco
en este atardecer de quietud de voces y mudanzas,
yo extenderé mis manos blancas,
sobre el desamparo de tu alma infante
plagada de presagios atrapados en el tiempo.
Yo, con estas manos que amasaron pan en la mañana
que exprimieron jugos en la tarde y amarraron vientos en las tormentas,
te acariciaré despacio.
Sanado todas tus dudas y espantos
Porque mis manos viene de antes de mi y de tí.
Son de todos los amparos y cobijos.
Desatarán tus nudos y correas,
romperán cadenas y ahogos,
despejarán la piel de antiguas maldiciones y sortilegios,
y quedarás celeste, sin peso, libre...!
Como si el alma misma del mundo
te hubiera amado mucho.

martes, 11 de noviembre de 2014

Inmensa

Infinito aire de estar quieta.
Quietud de adentro.
Silencio infinito de alma pequeña.
Solo el murmullo cansado del aire
y un ave en la distancia.
 
El espacio se mete dentro y me deja muda en soledad.
Pero no duele ni lastima. Arrecia.
Sin piedad con todas las esperanzas o premoniciones.
Tomar una decisión implica asesinar
despiadadamente todas las demás posibilidades.
 
No es un canto efímero ni una disculpa del abismo.
Solo un temblor en la constancia de la razón.
Las horas se suceden con inquieta inocencia.
Pequeño silencio en el alma inmensa.
 
Y el sentimiento, que lo llenaba todo,
se vuelve arena que se lleva el viento.

sábado, 18 de octubre de 2014

Pensar

Uno no está acá. Pisando esta tierra y andando dentro de la cabeza. Uno está en el cielo haciéndose nube y volcándose en rocío. Uno no piensa lo que dice. Uno dice lo que piensa. Y qué será pensar? Hasta dónde alcanza? Cómo pensar sin penar ni planear?
Pensar es ver lo que aparece de repente por la pantalla de la cabeza o pensar es andar reiteradamente sobre una idea hasta darle forma definitiva? Pensar es sacarse de adentro y volverse pájaros que se alejen en tiras huyendo del caos.
O será un último intento de aplacar el sentimiento?
Será eliminar para siempre la posibilidad de existencia de un suspiro. Pensar es crear o dejar derramarse la cabeza sobre un cielo líquido y nublado?

miércoles, 15 de octubre de 2014

Eva de la cabeza.

En el principio del principio, estaba claro. Luego los vientos que amontonan también dispersan. Y las aguas que nacen mansas suelen desbordarse, evaporarse, formar torrentes y cascadas. 
Los sonidos  se acercan y alejan, se confunden cuando se escucha mientras se oye dentro. 
Las horas se tienen o no, en cuenta y se cuentan los minutos que las forman. Los días pasan y nunca es vano. Los seres cambian. La vida prevalece. No siempre ganan los buenos. 
A veces todos pierden y nadie sabe.


Algunas veces el sentido de algo es el sentido de todo.
Y otras veces el medio justifica el fin. Las cosas pasan. Todo puede cambiar y nada pasa. Todo puede estar igual y nada es lo mismo. Es todo tan relativo y fantástico. Lo "normal" se ha vuelto extraordinario.
Y en el delirio sin sentido y su descripción, la vida transcurre mansamente tal como lo tenía establecido.
Así seguimos, entregados al principio de incertidumbre, mientras pretendemos elegir el color de los zoquetes...