De todas las ideas que andan por el aire, algunas quedan en las ramas de la mente y se liberan, a traves de signos.......
"Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero hay algo en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres,.."
"El Dragón posee la capacidad de asumir muchas formas, pero éstas son inescrutables."
de El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges
domingo, 13 de junio de 2010
sábado, 24 de abril de 2010
Fragmento de RECONOZCO
-Y vamos para mayores-, decía el viejo señor Stern, aun yendo en bicicleta al mercado, se ocupa del jardín y se toma tiempo para jugar con su perro en el parque, entre las flores que le quedan al otoño y las hojas que no llegan al invierno.
Hay gente que no tiene, no debería tener edad. Así como hay otras, a las que la edad, las salva...Pero sea como sea que uno acomodó el tablero y armó su juego para esta vida, para bien o para mal, cada vida es un poema, una elegía, un canto a la esperanza y una lección que no debiera perderse. Todos nosotros deberíamos andar con un escritor al lado, que nos siga los pasos y vaya anotando y contando las caídas y las particulares formas de levantarnos, las coincidencias, las veces que decimos: "la última", las veces que besamos, las que vimos el arco iris, los suspiros y las lágrimas, salvando cuántas fueron de dolor y cuántas de alegría. Deberían anotarse cada acierto inesperado y cada fracaso injusto. Cada vez que hicimos el amor con amor y cada vez que probamos un gusto nuevo de helado.
Cada sentimiento encontrado debiera ser expuesto en cartelera por una semana hasta agotar la suspicacia de los curiosos. Cada indiferencia debiera se extensamente explicada en tono de monólogo interno con un megáfono, el domingo, durante un partido. Cada asistencia a un milagro debiera ser retratada en pintura indeclinable, inalterable y expansible sobre el mismísimo cielo y a pleno día.
Hay gente que no tiene, no debería tener edad. Así como hay otras, a las que la edad, las salva...Pero sea como sea que uno acomodó el tablero y armó su juego para esta vida, para bien o para mal, cada vida es un poema, una elegía, un canto a la esperanza y una lección que no debiera perderse. Todos nosotros deberíamos andar con un escritor al lado, que nos siga los pasos y vaya anotando y contando las caídas y las particulares formas de levantarnos, las coincidencias, las veces que decimos: "la última", las veces que besamos, las que vimos el arco iris, los suspiros y las lágrimas, salvando cuántas fueron de dolor y cuántas de alegría. Deberían anotarse cada acierto inesperado y cada fracaso injusto. Cada vez que hicimos el amor con amor y cada vez que probamos un gusto nuevo de helado.
Cada sentimiento encontrado debiera ser expuesto en cartelera por una semana hasta agotar la suspicacia de los curiosos. Cada indiferencia debiera se extensamente explicada en tono de monólogo interno con un megáfono, el domingo, durante un partido. Cada asistencia a un milagro debiera ser retratada en pintura indeclinable, inalterable y expansible sobre el mismísimo cielo y a pleno día.
miércoles, 7 de abril de 2010
Los destinados (Fragmento)
La ocasión era perfecta. La señora se iba de compras. El jardinero entró a la cocina.
Su musa inspiradora de ardores estaba sola y atareada. Se secó el sudor y sosteniendo el sombrero pidió algo fresco.
Ana se sobresaltó, nunca había entrado sin golpear. Si precisaba algo, esperaba pacientemente afuera, qué hacía ahora que no había nadie en la casa, dentro de su templo de trabajo?
-Por favor espere afuera. Dijo con un gesto de indignación y desprecio que no logró disimular.
Tal vez el sol, el desprecio multiplicado por mil, su hombría desbastada, tal vez la luna, los planetas, nunca se sabe exactamente cuántos sucesos se conjugan en la debida o indebida proporción para que algo pase.
El hombre se perdió en la ceguera de todo control y se abalanzó salvajemente sobre la castidad e integridad de la muchacha. Un breve forcejeo, y luego en pocos minutos, todo ya había pasado.
Un sombrero en el suelo. Algunas cosas tiradas . El portón del jardín medio abierto. Ana sangrado sobre el suelo blanco de la cocina.
Y un silencio cómplice del accidente inesperado.
Un ave negra graznó antes de levantar vuelo sobre el tejado. Y el teléfono empezó a sonar. En vano.
Su musa inspiradora de ardores estaba sola y atareada. Se secó el sudor y sosteniendo el sombrero pidió algo fresco.
Ana se sobresaltó, nunca había entrado sin golpear. Si precisaba algo, esperaba pacientemente afuera, qué hacía ahora que no había nadie en la casa, dentro de su templo de trabajo?
-Por favor espere afuera. Dijo con un gesto de indignación y desprecio que no logró disimular.
Tal vez el sol, el desprecio multiplicado por mil, su hombría desbastada, tal vez la luna, los planetas, nunca se sabe exactamente cuántos sucesos se conjugan en la debida o indebida proporción para que algo pase.
El hombre se perdió en la ceguera de todo control y se abalanzó salvajemente sobre la castidad e integridad de la muchacha. Un breve forcejeo, y luego en pocos minutos, todo ya había pasado.
Un sombrero en el suelo. Algunas cosas tiradas . El portón del jardín medio abierto. Ana sangrado sobre el suelo blanco de la cocina.
Y un silencio cómplice del accidente inesperado.
Un ave negra graznó antes de levantar vuelo sobre el tejado. Y el teléfono empezó a sonar. En vano.
lunes, 22 de febrero de 2010
Diario de Evelyn descalza (fragmento)
La princesa de los bajos fondos se despierta alegre. Pero la alegría le dura poco, hasta que los ruidos de su estómago le recuerdan que nadie le prepara las tostadas ni esta ni ninguna mañana y que siempre debe caminar y revolver la mugre y los deshechos de otros, buscando algo que alimente su débil cuerpo para aguantar un poco mas. Y lo peor es cuando consigue azúcar, entonces piensa y cuando piensa comienza a preguntarse para que esforzarse en aguantar, mejor que reviente todo, ya, entonces cierra los ojos y cruza la calle y solo recibe bocinazos e insultos, pero el calvario sigue. Y trata de cantar, pero solo recuerda un poco de aquella canción que vive en el fondo de su desierto de recuerdos de la infancia, siempre se le olvida como sigue, si está de ánimo inventa estrofas y se ríe de ella. Y luego llega a la zona donde están los otros, los que sobreviven como ella y los que viven bien, que habrán hecho unos y otros para merecer la historia? Mierda!. Ya no recuerda de dónde sacó esa tonta alegría que no se le quiere borra del todo de las comisuras de sus labios.
Y sigue caminando. Habla con alguno, pelea con otro, se defiende, aulla, camina, corre, trata de dormir, maldice su suerte. Al mediodía ya sabe como será el resto de su día.Y nunca tiene nada que agradecer. Solo esperar la noche, para soñar con otra vida, con una vida en serio. Una mujer la mira con lástima y miedo. Le dan ganas de pegarle. Se da vuelta y saca su celular, habla pavadas y camina, princesa va detrás, todavía no se atreve, pero un día de estos, le va a borrar esa sonrisa de idiota a todas juntas.
Y sigue caminando. Habla con alguno, pelea con otro, se defiende, aulla, camina, corre, trata de dormir, maldice su suerte. Al mediodía ya sabe como será el resto de su día.Y nunca tiene nada que agradecer. Solo esperar la noche, para soñar con otra vida, con una vida en serio. Una mujer la mira con lástima y miedo. Le dan ganas de pegarle. Se da vuelta y saca su celular, habla pavadas y camina, princesa va detrás, todavía no se atreve, pero un día de estos, le va a borrar esa sonrisa de idiota a todas juntas.
domingo, 7 de febrero de 2010
Fragmento del Diario de Evelyn descalza
La leche fría sobre el plato decorado con filetes dorados, las galletitas con una mosca rondando la ausencia para adueñarse. Al guardapolvos le falta planchar el moño. Y el cuaderno azul que no aparece. Acá esta! -Desprolija!. Debajo de la cama, detrás de los papeles de Sugus azules y rojos. Los de menta son para convidar y los amarillos para mi hermano. Ya hice los dibujitos de la lámina pero leer no, si ya se lo que va a decir. Julio Verne es más interesante. Salir a horario. Los chicos de más lejos ya pasaron, habrá que correr un poco y llegar despeinada al colegio. Que me importa. Igual siempre me despeino. Y no le veo la gracia a tener los pelos en la cabeza como dibujados. Mejor que vuelen libres, como las mariposas del camino, como la vaquitas de San Antonio. Casi nadie las ve, pero es porque no saben mirar. Hay que hacer la fila por altura. Ridículo. Hay que sentarse callados y escuchar a la maestra. Ridículo. Hay que salir a jugar. Ridículo. Hay que ser..hay que portarse bien..hay que decir lo que se espera de una y callar lo que nadie quiere oír. Hay que parecer igual a todo el mundo. Como si eso fuera un seguro para no ser detestados, expulsados, discriminados.
Porqué será que los grandes viven inventando reglas para que cumplamos los chicos y ellos viven rompiéndolas?
Una margarita me saluda en el camino..me quiere mucho, poquito, nada..ya lo sabía.
Mañana voy a dibujar una princesa en un castillo en un planeta sin nadie más.
Si alguien quiere entrar tiene que volverse mudo para no mentir.
Si hubiera sabido que vivir iba a ser tan doloroso y difícil me hubiera quedado donde estaba. Aunque tambien me iba a terminar aburriendo. Mejor saco el cuaderno y escribo las palabras del dictado.
Porqué será que los grandes viven inventando reglas para que cumplamos los chicos y ellos viven rompiéndolas?
Una margarita me saluda en el camino..me quiere mucho, poquito, nada..ya lo sabía.
Mañana voy a dibujar una princesa en un castillo en un planeta sin nadie más.
Si alguien quiere entrar tiene que volverse mudo para no mentir.
Si hubiera sabido que vivir iba a ser tan doloroso y difícil me hubiera quedado donde estaba. Aunque tambien me iba a terminar aburriendo. Mejor saco el cuaderno y escribo las palabras del dictado.
viernes, 5 de febrero de 2010
Diario de Evelyn descalza(fragmento)
Ir por la derecha de la vereda, a la derecha de la calle, el globo de la derecha, el helado de la derecha, siempre derecha. Enderezate!
Una orden que no deja de imponerse, aunque ya no recuerde ni tu voz.
Cuantas cosas más seguirán imperando en mi, ausentes de mi voluntad, despojadas de mi criterio. Aisladas de mi libertad.
Será por eso que elijo aleatoriamente hasta el gusto del helado. Cierro los ojos y ahí donde los abro , el primer gusto que percibo, ese quiero. Nada de preconcebidos desaciertos.
Tal vez por eso a veces lloro por todo lo que dejé de hacer, por lo que nuncasucedió, por lo que ya no soy. Y otras, que lo tiró, nada de "pobrecita yo", a seguir, que la vida no te espera, arranca y te deja de a pie. Y nunca es peor lo conocido que lo por conocer...Bueno. A veces, si.
Hay veces en que me levanto con ganas de algo nuevo. Y el sensor de riesgo apagado. Esos dias seguro que hago lío. Pero cómo me divierto!
Despues me porto bien, como vos querías, pero es solo para que desde el cielo veas que puedo hacerlo bien.
Pero ahora mando yo, yo decido y punto. Y si me equivoco yo me hago cargo. Y que será equivocarse, si todo es probar y relativo. Quien será el último en tener razón?
Una orden que no deja de imponerse, aunque ya no recuerde ni tu voz.
Cuantas cosas más seguirán imperando en mi, ausentes de mi voluntad, despojadas de mi criterio. Aisladas de mi libertad.
Será por eso que elijo aleatoriamente hasta el gusto del helado. Cierro los ojos y ahí donde los abro , el primer gusto que percibo, ese quiero. Nada de preconcebidos desaciertos.
Tal vez por eso a veces lloro por todo lo que dejé de hacer, por lo que nuncasucedió, por lo que ya no soy. Y otras, que lo tiró, nada de "pobrecita yo", a seguir, que la vida no te espera, arranca y te deja de a pie. Y nunca es peor lo conocido que lo por conocer...Bueno. A veces, si.
Hay veces en que me levanto con ganas de algo nuevo. Y el sensor de riesgo apagado. Esos dias seguro que hago lío. Pero cómo me divierto!
Despues me porto bien, como vos querías, pero es solo para que desde el cielo veas que puedo hacerlo bien.
Pero ahora mando yo, yo decido y punto. Y si me equivoco yo me hago cargo. Y que será equivocarse, si todo es probar y relativo. Quien será el último en tener razón?
miércoles, 3 de febrero de 2010
Diario de Evelyn descalza(fragmento)

La mujer estaba ciega desde hacía mucho. Las cicatrices de sus ojos hablaban de una tortura atroz. Como comparar el dolor físico de la carne desgarrada que cicatrizará indefectiblemente y el dolor del alma del que sabe que vió el mundo, hasta hoy.
Hay cosas que pasan, cosas que se superan , cosas que sanan, pero todos sabemos que quien pierde la vista la pierde para siempre.
Y es un solo segundo.
Y después nada, solo recuerdos que se escurren en las sombras.
La mujer estaba ciega desde que era joven, su herida creció, se cerró y envejeció.
Pero algo anormal creció dentro de ella para distraerla del dolor. Ella podía ver de otro modo. La gente se acercaba y ella decía las cosas que le iban a pasar.
Siempre estaba sentada sobre una gran roca. De día se corría según la sombra del árbol. De noche ella,el árbol y la piedra eran uno.
Nadie se acercaba de noche. Algunos decían que llora dormida. Nunca era violenta ni desagradable, pero su silencio y su dolor hacían que la gente la respetara.
Un día llegó Evelyn a su piedra. La mujer, que parecía ya parte de la roca, parte del árbol, se levantó y la abrazó.
Evelyn se quedó con ella. Ese y todos los días que la mujer vivió.
Absorbió su esencia. Algo de la mujer quedó en ella. O estaba ya. Nadie lo sabe.
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