"Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero hay algo en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres,.."

"El Dragón posee la capacidad de asumir muchas formas, pero éstas son inescrutables."

de El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges






jueves, 28 de enero de 2010

Diario de Evelyn descalza(fragmento)

-A una la cansa eso de tener que estar siempre alerta, siempre con cuidado, defendiéndose de enemigos visibles e invisibles, eso de andar peleando por lo que corresponde, de defender lo autentico, defendiéndose de las enfermedades de los otros. Padeciendo las locuras de otros. Siempre callando. Para qué discutir con o sin razón. Cada cual defiende su película.
Si no queres pelear sos víctima. Siempre víctima. Inocente, lastimada. Víctima de injusticia, víctima de abuso. Víctima de prepotencia. Víctima de todos los prejuicios y las discriminaciones.
Imposible preservar la burbuja por más tiempo. Afuera el aire esta tan fresco y tan lindo.
No queda otra.
Habrá que pelear.
Pero eso si, sin discutir. Caer y levantarse algunas veces mas hasta aprender que el de la otra mejilla vivió en otra época.
De pedir permiso y empujar también, eso si, con la mayor cantidad de respeto. No es cuestión de convertirse una también en el enemigo.

viernes, 15 de enero de 2010

Diario de Evelyn descalza

Una nube pelirroja asediada por el sol se esconde de mí.
Los perros de la vuelta y los pibes de la cuadra también. Yo solo me enojé una vez. Ya se que cuando me enojo todo se pone oscuro y me desmayo un rato. Lo feo es cuando me levanto y todos huyen de mi, asustados. Y yo no se. Tal vez pongo cara fea, o me sale una cara de bruja mala, o me pongo verde como el julk ese. No se. Lo que si sé es que cada día hablo menos. Cada hora que pasa tengo menos ganas de hablar.
No se, me da por pensar y pensar en cuando era chica y un palo enorme caía una y otra vez sobre mi espalda mientras yo lloraba y preguntaba qué había hecho. Pero no se si me pasó a mí o era una película.
Me gusta leer historietas. Pero no aguanto cuando alguien le pega a otro. Esas partes no las leo. Tambien me gustan todos los helados menos los rojos. Y las noches estrelladas donde nadie me encuentra.

martes, 5 de enero de 2010



El silencio escapo de sus ausencias, era el día antes de navidad y tal vez estaban todos ocupandose de algo, pero nadie andaba en el mundo.
La tormenta apareció de pronto y se ensancho en los bosquecitos de la cañada. Y van dos millones de años que te espero. Los pajaros huyeron todos juntos, los pocos que estábamos afuera sentimos un escalofrío y hacia calor. Podría ser que del otro lado del cerro el resto del mundo hubiera explotado en esa nube?. Y en vez de dragones esas formas fueran fantasmas en estampida. La luz rasante del sol se puso dorada y cancelo la orden de sombra. Mi corazón se detuvo. Tuve miedo de darme vuelta y que estuvieras ahí...

lunes, 4 de enero de 2010

Yo no se si al pasar a través del espejo se me olvido algún detalle que me hacia verme diferente, pero encuentro difícil reconocerme ahora.
Al pensar acerca de mi no se si soy esa que recuerdo ser o esa que creo ser ahora.
No voy a distraerme cavilando al respecto. Ya se por experiencia, que al final las cosas se acomodan y terminan estando donde debían estar desde el comienzo.

jueves, 31 de diciembre de 2009

De los amores posibles (Fragmento)

-Que les pasa a ellos, Amanda?
Corren como locos, apurados, urgentes, como si al final del almanaque nos fuéramos a caer todos juntos en un precipicio avernal...Si es solo una de las tantas maneras de contar el tiempo, y al final el Tiempo que? También es un invento
-Si ya se se mueve, anda. Corre dices tu.
-Pero no es para tanto, Amanda..un almanaque, una agenda, un reloj, no valen nada!

Y seguía enumerando. Cuando enumeraba era muy colorido don Alcides. Pero había que escucharlo durante cincuenta años, casi las mismas cosas, claro que se esforzaba en nuevas metáforas, pero Amanda ya estaba grande para seguir sus elucubraciones con divertimento. A veces se dormía una siesta mientras el seguía enumerando, y se despertaba justo para decirle:
-Claro. -Mhhh. -Seguro.
o alguna otra frase que le asegurara otro sueñito liviano. Y don Alcides se envalentonaba ante su escucha y esforzaba rimas y exageraciones poéticas. Los Claro, Mhhh y Seguro de Amanda eran como acomodar las sabanas para seguir durmiendo. Ya lo había seguido tanto! Muchos años con deleite, después con paciencia infinita y luego con inmenso amor. Pero ahora ya no le quedaban las fuerzas. Un día descubrió que el no hablaba tanto para ella, como para él mismo. Entonces se relajó y descansó. Todos alababan su diálogo eterno, la creatividad de don Alcides y la paciencia de doña Amanda.
Y el seguía con su monólogo.. y ella seguía soñando.
Elos seguían ..juntos.

martes, 29 de diciembre de 2009

La niña celeste (fragmento)

Pero ella no quería entender, no tenía ganas de ponerse a configurar su mente para que el resto de mundo y ella fueran una sola cosa.
Ella nunca se hizo grandes problemas por sentirse o ser diferente, ella manejaba el tiempo a su antojo. Vivía de un modo genuino e inalterado.
En una época le preocupó que el mundo no se pareciera a ella, nunca sopeso la opción de cambiar ella para adaptarse. No ingresaba en los límites inconclusos de su presente eterno.
Su elección sucedía segundo a segundo. A cada momento elegía seguir, ser, tener, haber, dar, mirar, crear, admirar, amar.
Los demás quedaban lejos.
En su órbita solo paseaban algunas veces, astros refulgentes, animales míticos, plantas de agradable aroma, la luna, los árboles, un mundo imaginario y limítrofe que se acercaba peligrosamente a la realidad consensuada, un insecto de bellos colores, un soplo de aire.... Pero no. Nunca estaba en la misma frecuencia. Sus padres y hermanos se cansaron de bucear en sus orillas sin siquiera mojarse los pies y la dejaron ser, siempre y cuando no apareciera cuando había visitas.
-Es engorroso tener que explicar que es tan rara pero no hace daño....
Celeste, para colmo llamarse Celeste en un mundo azul! No tenia amistades duraderas, ella amaba intensamente a todos lo que se posaban delante de sus ojos, todos los seres le resultaban interesantes y bellos, y cuando se iban los olvida por completo.
Su corazón seguía latiendo, pero por la próxima imagen, por la próxima presencia. Ayer no existía, mañana tampoco. Solo hoy y ahora, exactamente ahora. Por eso no podía aprender a tejer, ni a hacer nada que no se hiciera de una sola vez, porque irremediablemente lo olvidaba todo.
Lloraba todas las noches porque no recordaba que en unas horas el sol siempre vuelve a salir. Pero lloraba poco, porque tocaba sus lágrimas y la hacían reír, nunca recordaba porqué estaba llorando y cada mañana era inmensamente feliz de asistir al milagro de encender el sol con las pestañas. Celeste era solo emociones rodando en una carretera en bajada.

lunes, 28 de diciembre de 2009

El rayo verde

Yo ví el rayo verde que recorrió la línea del horizonte.
Todo se iluminó de pronto de un modo escenográfico y después, nada. No era oscuridad ni nada. Era otra clase de silencio.
Yo ví cuando la tarde se durmió serenamente en los brazos envolventes de la noche. Todo el silencio abrió su pecho y la noche se bebió de un trago todos los colores.
Yo ví el resplandor de la luna antes de asomar detrás de las sierras que eran una mancha oscura de tinta negra con unas gotas de azul distancia.
Yo sentí el suspiro de la tierra tibia ante el abrazo fresco de los grillos.
Y sentí un perro a lo lejos que extrañaba a alguien que ya no está mas.
Yo sentí el aroma de las sombras enredándose en las verbenas silvestres.
Seguí el vuelo de una mariposa nocturna y me perdí en el cielo porque ya no supe cuál era mi estrella. Porque todas las estrellas parecían mías, y yo parecía una linternita con alas pequeñas. Frágil, perdida en la inmensa noche de los tiempos, pero me sentía grande y poderosa cuando cerraba mis ojos y me sabía parte del universo infinito.
No supe cuánto tiempo anduve así, como enamorada, sin respirar, con el corazón asaltándome los umbrales de la vida. Maravillada del mundo. Extasiada del milagro diario del atardecer.