-Que les pasa a ellos, Amanda?
Corren como locos, apurados, urgentes, como si al final del almanaque nos fuéramos a caer todos juntos en un precipicio avernal...Si es solo una de las tantas maneras de contar el tiempo, y al final el Tiempo que? También es un invento
-Si ya se se mueve, anda. Corre dices tu.
-Pero no es para tanto, Amanda..un almanaque, una agenda, un reloj, no valen nada!
Y seguía enumerando. Cuando enumeraba era muy colorido don Alcides. Pero había que escucharlo durante cincuenta años, casi las mismas cosas, claro que se esforzaba en nuevas metáforas, pero Amanda ya estaba grande para seguir sus elucubraciones con divertimento. A veces se dormía una siesta mientras el seguía enumerando, y se despertaba justo para decirle:
-Claro. -Mhhh. -Seguro.
o alguna otra frase que le asegurara otro sueñito liviano. Y don Alcides se envalentonaba ante su escucha y esforzaba rimas y exageraciones poéticas. Los Claro, Mhhh y Seguro de Amanda eran como acomodar las sabanas para seguir durmiendo. Ya lo había seguido tanto! Muchos años con deleite, después con paciencia infinita y luego con inmenso amor. Pero ahora ya no le quedaban las fuerzas. Un día descubrió que el no hablaba tanto para ella, como para él mismo. Entonces se relajó y descansó. Todos alababan su diálogo eterno, la creatividad de don Alcides y la paciencia de doña Amanda.
Y el seguía con su monólogo.. y ella seguía soñando.
Elos seguían ..juntos.
De todas las ideas que andan por el aire, algunas quedan en las ramas de la mente y se liberan, a traves de signos.......
"Ignoramos el sentido del dragón, como ignoramos el sentido del universo, pero hay algo en su imagen que concuerda con la imaginación de los hombres,.."
"El Dragón posee la capacidad de asumir muchas formas, pero éstas son inescrutables."
de El libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges
jueves, 31 de diciembre de 2009
martes, 29 de diciembre de 2009
La niña celeste (fragmento)
Pero ella no quería entender, no tenía ganas de ponerse a configurar su mente para que el resto de mundo y ella fueran una sola cosa.
Ella nunca se hizo grandes problemas por sentirse o ser diferente, ella manejaba el tiempo a su antojo. Vivía de un modo genuino e inalterado.
En una época le preocupó que el mundo no se pareciera a ella, nunca sopeso la opción de cambiar ella para adaptarse. No ingresaba en los límites inconclusos de su presente eterno.
Su elección sucedía segundo a segundo. A cada momento elegía seguir, ser, tener, haber, dar, mirar, crear, admirar, amar.
Los demás quedaban lejos.
En su órbita solo paseaban algunas veces, astros refulgentes, animales míticos, plantas de agradable aroma, la luna, los árboles, un mundo imaginario y limítrofe que se acercaba peligrosamente a la realidad consensuada, un insecto de bellos colores, un soplo de aire.... Pero no. Nunca estaba en la misma frecuencia. Sus padres y hermanos se cansaron de bucear en sus orillas sin siquiera mojarse los pies y la dejaron ser, siempre y cuando no apareciera cuando había visitas.
-Es engorroso tener que explicar que es tan rara pero no hace daño....
Celeste, para colmo llamarse Celeste en un mundo azul! No tenia amistades duraderas, ella amaba intensamente a todos lo que se posaban delante de sus ojos, todos los seres le resultaban interesantes y bellos, y cuando se iban los olvida por completo.
Su corazón seguía latiendo, pero por la próxima imagen, por la próxima presencia. Ayer no existía, mañana tampoco. Solo hoy y ahora, exactamente ahora. Por eso no podía aprender a tejer, ni a hacer nada que no se hiciera de una sola vez, porque irremediablemente lo olvidaba todo.
Lloraba todas las noches porque no recordaba que en unas horas el sol siempre vuelve a salir. Pero lloraba poco, porque tocaba sus lágrimas y la hacían reír, nunca recordaba porqué estaba llorando y cada mañana era inmensamente feliz de asistir al milagro de encender el sol con las pestañas. Celeste era solo emociones rodando en una carretera en bajada.
Ella nunca se hizo grandes problemas por sentirse o ser diferente, ella manejaba el tiempo a su antojo. Vivía de un modo genuino e inalterado.
En una época le preocupó que el mundo no se pareciera a ella, nunca sopeso la opción de cambiar ella para adaptarse. No ingresaba en los límites inconclusos de su presente eterno.
Su elección sucedía segundo a segundo. A cada momento elegía seguir, ser, tener, haber, dar, mirar, crear, admirar, amar.
Los demás quedaban lejos.
En su órbita solo paseaban algunas veces, astros refulgentes, animales míticos, plantas de agradable aroma, la luna, los árboles, un mundo imaginario y limítrofe que se acercaba peligrosamente a la realidad consensuada, un insecto de bellos colores, un soplo de aire.... Pero no. Nunca estaba en la misma frecuencia. Sus padres y hermanos se cansaron de bucear en sus orillas sin siquiera mojarse los pies y la dejaron ser, siempre y cuando no apareciera cuando había visitas.
-Es engorroso tener que explicar que es tan rara pero no hace daño....
Celeste, para colmo llamarse Celeste en un mundo azul! No tenia amistades duraderas, ella amaba intensamente a todos lo que se posaban delante de sus ojos, todos los seres le resultaban interesantes y bellos, y cuando se iban los olvida por completo.
Su corazón seguía latiendo, pero por la próxima imagen, por la próxima presencia. Ayer no existía, mañana tampoco. Solo hoy y ahora, exactamente ahora. Por eso no podía aprender a tejer, ni a hacer nada que no se hiciera de una sola vez, porque irremediablemente lo olvidaba todo.
Lloraba todas las noches porque no recordaba que en unas horas el sol siempre vuelve a salir. Pero lloraba poco, porque tocaba sus lágrimas y la hacían reír, nunca recordaba porqué estaba llorando y cada mañana era inmensamente feliz de asistir al milagro de encender el sol con las pestañas. Celeste era solo emociones rodando en una carretera en bajada.
lunes, 28 de diciembre de 2009
El rayo verde
Yo ví el rayo verde que recorrió la línea del horizonte.
Todo se iluminó de pronto de un modo escenográfico y después, nada. No era oscuridad ni nada. Era otra clase de silencio.
Yo ví cuando la tarde se durmió serenamente en los brazos envolventes de la noche. Todo el silencio abrió su pecho y la noche se bebió de un trago todos los colores.
Yo ví el resplandor de la luna antes de asomar detrás de las sierras que eran una mancha oscura de tinta negra con unas gotas de azul distancia.
Yo sentí el suspiro de la tierra tibia ante el abrazo fresco de los grillos.
Y sentí un perro a lo lejos que extrañaba a alguien que ya no está mas.
Yo sentí el aroma de las sombras enredándose en las verbenas silvestres.
Seguí el vuelo de una mariposa nocturna y me perdí en el cielo porque ya no supe cuál era mi estrella. Porque todas las estrellas parecían mías, y yo parecía una linternita con alas pequeñas. Frágil, perdida en la inmensa noche de los tiempos, pero me sentía grande y poderosa cuando cerraba mis ojos y me sabía parte del universo infinito.
No supe cuánto tiempo anduve así, como enamorada, sin respirar, con el corazón asaltándome los umbrales de la vida. Maravillada del mundo. Extasiada del milagro diario del atardecer.
Todo se iluminó de pronto de un modo escenográfico y después, nada. No era oscuridad ni nada. Era otra clase de silencio.
Yo ví cuando la tarde se durmió serenamente en los brazos envolventes de la noche. Todo el silencio abrió su pecho y la noche se bebió de un trago todos los colores.
Yo ví el resplandor de la luna antes de asomar detrás de las sierras que eran una mancha oscura de tinta negra con unas gotas de azul distancia.
Yo sentí el suspiro de la tierra tibia ante el abrazo fresco de los grillos.
Y sentí un perro a lo lejos que extrañaba a alguien que ya no está mas.
Yo sentí el aroma de las sombras enredándose en las verbenas silvestres.
Seguí el vuelo de una mariposa nocturna y me perdí en el cielo porque ya no supe cuál era mi estrella. Porque todas las estrellas parecían mías, y yo parecía una linternita con alas pequeñas. Frágil, perdida en la inmensa noche de los tiempos, pero me sentía grande y poderosa cuando cerraba mis ojos y me sabía parte del universo infinito.
No supe cuánto tiempo anduve así, como enamorada, sin respirar, con el corazón asaltándome los umbrales de la vida. Maravillada del mundo. Extasiada del milagro diario del atardecer.
domingo, 20 de diciembre de 2009
Los mitos necesarios (fragmento)
Si fuéramos mas viejos que la luz seriamos oscuros. Totalmente oscuros. La luz nos engendro después. Por eso estamos cambiando. Aprendiendo. Y no tenemos certezas. O no tenemos muchas. Por que la certeza depende de la luz.
La certeza es una luz que no puede apagarse.
Todo lo demás es duda, nebulosa, incierto. Posibilidad. Grados de oscuridad. Grados de ausencia de luz.
Y no hay mas nada que energía. Energía positiva luchando por convertir a la energía negativa y energía negativa luchando por ganar, entre tanto, algunas veces, sucede el equilibrio. Y nosotros que no tenemos ninguna posibilidad de saber nada, lo llamamos, milagro.
Todo cuanto sabemos es un relativo mas, un incierto que busca ser probado con elementos que no pueden ser probados. Es como si intentáramos deducir la existencia real de las sirenas por las coincidencias entre los relatos de seres que no se conocen. Habitantes de las antípodas. De las antípodas relucientes de las mentes afiebradas de hombres que no veían mas que pescados y deseaban mujeres inexistentes o lejanas. Pero nada podrá probar jamas su no existencia.
Como nada mas podrá ser probado nunca jamas. Porque todas las pruebas están hechas del mismo material de los sueños y los mitos, de las vanas elucubraciones y de las conjeturas. De las suspicacias controversiales de seres perfectibles, volubles, subjetivos, de existencia dudosa.
Por lo tanto, en este sencillo pero emotivo instante, quisiera declarar la existencia indeclinable de las sirenas.
Se que las modernas y tecnologizadas naves tendrán a bien mirar para otro lado, y los periódicos mas importantes del globo nunca publicarán esta noticia porque no goza de ningún privilegio económico, no favorece ni perjudica a nadie.
De modo tal que en ejercicio de mi libre libertad de creer en mi creencia, decreto que serán buenas mujeres que solo cantaran cuando estén bien dispuestas y que serán olvidadas en cuanto los hombres comiencen a hablar de ellas. Serán mas hermosas que todas las representaciones hechas hasta la fecha y habitaran y preservaran las zonas mas bellas puras e incontaminadas de los mares. Se enamorarán de mortales y se convertirán ellas mismas en mortales cuando tengan niños. Los niños serán normales, parecidos a ambos padres, sin aletas ni branquias, ni escamas, pero sabrán nadar perfectamente desde su mas tierna edad. Como don especial tendrán certezas y sus miradas serán profundas y diáfanas, todo el que los mire a los ojos creerá sin duda alguna en todo lo que ellos digan. El planeta tierra tiene mas agua que tierra y el cuerpo humano tiene mas agua que cuerpo. Porque no habrían de existir las sirenas? Y los hijos de sirenas, a los cuales uno no puede dejar de creerles todo cuanto digan?
La certeza es una luz que no puede apagarse.
Todo lo demás es duda, nebulosa, incierto. Posibilidad. Grados de oscuridad. Grados de ausencia de luz.
Y no hay mas nada que energía. Energía positiva luchando por convertir a la energía negativa y energía negativa luchando por ganar, entre tanto, algunas veces, sucede el equilibrio. Y nosotros que no tenemos ninguna posibilidad de saber nada, lo llamamos, milagro.
Todo cuanto sabemos es un relativo mas, un incierto que busca ser probado con elementos que no pueden ser probados. Es como si intentáramos deducir la existencia real de las sirenas por las coincidencias entre los relatos de seres que no se conocen. Habitantes de las antípodas. De las antípodas relucientes de las mentes afiebradas de hombres que no veían mas que pescados y deseaban mujeres inexistentes o lejanas. Pero nada podrá probar jamas su no existencia.
Como nada mas podrá ser probado nunca jamas. Porque todas las pruebas están hechas del mismo material de los sueños y los mitos, de las vanas elucubraciones y de las conjeturas. De las suspicacias controversiales de seres perfectibles, volubles, subjetivos, de existencia dudosa.
Por lo tanto, en este sencillo pero emotivo instante, quisiera declarar la existencia indeclinable de las sirenas.
Se que las modernas y tecnologizadas naves tendrán a bien mirar para otro lado, y los periódicos mas importantes del globo nunca publicarán esta noticia porque no goza de ningún privilegio económico, no favorece ni perjudica a nadie.
De modo tal que en ejercicio de mi libre libertad de creer en mi creencia, decreto que serán buenas mujeres que solo cantaran cuando estén bien dispuestas y que serán olvidadas en cuanto los hombres comiencen a hablar de ellas. Serán mas hermosas que todas las representaciones hechas hasta la fecha y habitaran y preservaran las zonas mas bellas puras e incontaminadas de los mares. Se enamorarán de mortales y se convertirán ellas mismas en mortales cuando tengan niños. Los niños serán normales, parecidos a ambos padres, sin aletas ni branquias, ni escamas, pero sabrán nadar perfectamente desde su mas tierna edad. Como don especial tendrán certezas y sus miradas serán profundas y diáfanas, todo el que los mire a los ojos creerá sin duda alguna en todo lo que ellos digan. El planeta tierra tiene mas agua que tierra y el cuerpo humano tiene mas agua que cuerpo. Porque no habrían de existir las sirenas? Y los hijos de sirenas, a los cuales uno no puede dejar de creerles todo cuanto digan?
martes, 15 de diciembre de 2009
La búsqueda de la mandrágora(fragmento)
La exótica flor morada se mantenía hermosa e hidratada. A su alrededor todo estaba seco. Hacía semanas que no llovía.
La flor era muy extraña. Tenía cinco pétalos, el mas largo en punta con todo el aspecto de una hoja modificada, dos a sus costados en forma de corazón y dos mas redondos cerrando un agradable diseño.
En el centro un pistilo carmín con un estigma amarillo ocre brillante. Del mismo ramillete crecían largos y enrulados filamentos que iniciaban verde claro y terminaban blancos en minúsculas anteras naranja.
Los pétalos eran tersos, fuertes y frágiles a la vez, el tallo medía unos 50 centímetros de largo desde el ras de la tierra, ancho, de corte oval, de un verde veronés intenso. Los sépalos eran delgados, plateados, parecían cables que se introducían en la tierra buscando alimento. El aspecto general era hipnótico. Un extraño ser híbrido vegetal y tecnológico.
No podía dejar de mirarla, al acercarme creí estar asistiendo a la experiencia de una alucinación, la flor se agrandaba a cada paso que yo daba, se daba vuelta para mirarme de frente, no sé cómo, pero podía ver en ella una extraña sonrisa.
Sentía miedo pero no podía dejar de observarla absorta y acercarme. Cuando llegué a su lado era tres veces mas grande que yo. Se agachó, me tomó entre sus dedos vegetales y luego de observarme con deleite. Me olió.
Sentí que me aspiraba, me quitaba todos los aromas que olí en mi vida, sin poder hacer nada, atrapada en su abrazo veía como se iban los perfumes caros, los olores a mandarina, las tortas de cumpleaños, los chocolates calientes, los jazmines, los olores a madera, a tierra, los feos, a lluvia sobre la tierra, a pescado, a azúcar y vainilla, canela, los horribles, los que había olvidado antes de ahora, en fin, todos los perfumes y olores de mi existencia se iban a su estigma y yo ya no podía recordarlos más.
Mi mundo se iba reduciendo a un solo olor, un intenso y creciente olor a jugos gástricos clorofílicos...
La flor era muy extraña. Tenía cinco pétalos, el mas largo en punta con todo el aspecto de una hoja modificada, dos a sus costados en forma de corazón y dos mas redondos cerrando un agradable diseño.
En el centro un pistilo carmín con un estigma amarillo ocre brillante. Del mismo ramillete crecían largos y enrulados filamentos que iniciaban verde claro y terminaban blancos en minúsculas anteras naranja.
Los pétalos eran tersos, fuertes y frágiles a la vez, el tallo medía unos 50 centímetros de largo desde el ras de la tierra, ancho, de corte oval, de un verde veronés intenso. Los sépalos eran delgados, plateados, parecían cables que se introducían en la tierra buscando alimento. El aspecto general era hipnótico. Un extraño ser híbrido vegetal y tecnológico.
No podía dejar de mirarla, al acercarme creí estar asistiendo a la experiencia de una alucinación, la flor se agrandaba a cada paso que yo daba, se daba vuelta para mirarme de frente, no sé cómo, pero podía ver en ella una extraña sonrisa.
Sentía miedo pero no podía dejar de observarla absorta y acercarme. Cuando llegué a su lado era tres veces mas grande que yo. Se agachó, me tomó entre sus dedos vegetales y luego de observarme con deleite. Me olió.
Sentí que me aspiraba, me quitaba todos los aromas que olí en mi vida, sin poder hacer nada, atrapada en su abrazo veía como se iban los perfumes caros, los olores a mandarina, las tortas de cumpleaños, los chocolates calientes, los jazmines, los olores a madera, a tierra, los feos, a lluvia sobre la tierra, a pescado, a azúcar y vainilla, canela, los horribles, los que había olvidado antes de ahora, en fin, todos los perfumes y olores de mi existencia se iban a su estigma y yo ya no podía recordarlos más.
Mi mundo se iba reduciendo a un solo olor, un intenso y creciente olor a jugos gástricos clorofílicos...
domingo, 13 de diciembre de 2009
El objeto del deseo

Ves la fruta en el árbol.
Te estiras. No llegas. Te estiras un poco mas. Casi la tienes.
Te empecinas esta vez si la alcanzas, se ve sana y a punto, la limpias en tu ropa, huele rico.
Puede calmar tu hambre y tu sed.
La miras y tus papilas gustativas se preparan. La acercas. Abres tu boca. Te preparas a comerla. La ves por ultima vez.
Hay un segundo en que cierras los ojos y confías en la fruta.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Mandala del amor
Fíjate si salen primero las rosas o las espinas.....
La niña caminaba de la mano de la mujer, se diría que mas bien estaba siendo arrastrada de la mano de la mujer. La mujer se veía descuidada en su aspecto, sus pasos vacilantes y su dirección no predeterminada hacían pensar que había bebido.
La niña traía puesto un harapo de un vestido que un día fue un lindo vestidito de princesa. La mujer aun tenia rastros de haber sido ...diferente.
Algo sucedió en su vida y todo cambio. Ya tenia la niña y la retuvo a su lado. Ahora que no puede con ella misma, siente que la niña es un lastre, un estorbo. Pero peor seria la culpa de dejarla por ahí....Encontró una mujer que conoce otra mujer que tiene una prima que esta bien, pero no puede tener niños y esta dispuesta a pagar mucho dinero por una niña pequeña. La mujer ha tomado mas que de costumbre para tener valor de hacer algo que nunca haría. La niña llora porque sabe que esta llegando a un punto de no retorno en la historia con su madre. El cielo también comienza a llorar. Llegan a la elegante casona y la niña la tironea, la madre no le dice nada pero ella lo sabe. La mujer le pega en el rostro, espera que la niña le diga que la odia para tener el empujón final. Pero la niña llora y la abraza muy fuerte. Por un segundo todo el mundo desaparece. La mira a la cara y le dice: -Solo puedo darte amor.
Y la niña le responde: -Solo eso necesito.
La mujer y la niña caminan abrazadas por el costado del camino, la mujer arroja lejos una botella barata envuelta en un diario. La niña la mira a los ojos y deja de llover.
Fíjate si han salido primero las rosas o las espinas....
La niña caminaba de la mano de la mujer, se diría que mas bien estaba siendo arrastrada de la mano de la mujer. La mujer se veía descuidada en su aspecto, sus pasos vacilantes y su dirección no predeterminada hacían pensar que había bebido.
La niña traía puesto un harapo de un vestido que un día fue un lindo vestidito de princesa. La mujer aun tenia rastros de haber sido ...diferente.
Algo sucedió en su vida y todo cambio. Ya tenia la niña y la retuvo a su lado. Ahora que no puede con ella misma, siente que la niña es un lastre, un estorbo. Pero peor seria la culpa de dejarla por ahí....Encontró una mujer que conoce otra mujer que tiene una prima que esta bien, pero no puede tener niños y esta dispuesta a pagar mucho dinero por una niña pequeña. La mujer ha tomado mas que de costumbre para tener valor de hacer algo que nunca haría. La niña llora porque sabe que esta llegando a un punto de no retorno en la historia con su madre. El cielo también comienza a llorar. Llegan a la elegante casona y la niña la tironea, la madre no le dice nada pero ella lo sabe. La mujer le pega en el rostro, espera que la niña le diga que la odia para tener el empujón final. Pero la niña llora y la abraza muy fuerte. Por un segundo todo el mundo desaparece. La mira a la cara y le dice: -Solo puedo darte amor.
Y la niña le responde: -Solo eso necesito.
La mujer y la niña caminan abrazadas por el costado del camino, la mujer arroja lejos una botella barata envuelta en un diario. La niña la mira a los ojos y deja de llover.
Fíjate si han salido primero las rosas o las espinas....
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